LOVEDEATHTECHNO ROMPE LOS ESQUEMAS Y TRANSFORMA EL AUTOCINE DE MADRID EN UN TEMPLO DEL TECHNO.

La ciudad de Madrid vivió el pasado fin de semana una de las jornadas más intensas y vibrantes de la escena electrónica underground con la celebración de LOVEDEATHTECHNO en un escenario inusual: el emblemático Autocine Madrid. Lo que normalmente es un espacio destinado a revivir el cine bajo las estrellas se transformó en un auténtico festival de música techno de día, reuniendo a multitud de amantes del sonido más puro, crudo e intenso del género.

LOVEDEATHTECHNO, de la mano del club Lasociacion, propuso un formato diferente para un público exigente, que encuentra en la pista de baile un lugar de comunión colectiva. Una jornada completa —14 horas y media de música ininterrumpida— que comenzó a plena luz del día y se extendió hasta bien entrada la madrugada, demostrando que la pasión por el techno no entiende de relojes ni convencionalismos.

Un line up de altura para una experiencia única

El cartel estuvo a la altura de las expectativas de la comunidad techno madrileña: 13 DJs, todos ellos nombres reconocidos dentro de la escena underground, desplegaron su talento sobre dos escenarios distintos, conectando a los asistentes con sesiones que oscilaron entre el techno más groovy, los sonidos hipnóticos y la contundencia que caracteriza a este movimiento.

Dan Böhler: un Live Set inolvidable

Sin embargo, para muchos —y nos incluimos entre ellos— el momento álgido llegó con el Live Set de Dan Böhler. Su propuesta, tejida a base de loops, sintetizadores modulares y una selección minuciosa de samples, mantuvo durante todo el set una atmósfera rítmica, hipnótica e intensa que absorbió a todos los presentes en una espiral de graves y texturas mecánicas. Böhler construyó y deconstruyó capas de sonido, jugando con la tensión y la liberación en un set que fue mucho más que una simple actuación: fue un viaje colectivo que confirmó por qué el directo sigue siendo uno de los formatos más apreciados en la electrónica.

Cada golpe de bombo se sintió como un latido compartido. Cada transición, cada filtro, cada pasaje melódico parecía invitar a los asistentes a perder la noción del tiempo. Y así fue. Minutos, horas… desaparecieron dentro de ese ritual donde la música se convirtió en lenguaje universal.

El regreso del vinilo

Si hubo un elemento que destacó por encima de la mera selección musical, fue la reivindicación del formato vinilo. En una época en la que la inmediatez digital y los pendrives parecen dominar las cabinas, ver a DJs pinchar exclusivamente con discos fue un regalo para los oídos —y para la vista— de quienes aprecian la técnica y el arte detrás de cada mezcla.

En LOVEDEATHTECHNO demostraron que el vinilo no solo es nostalgia: es textura, calidez, imperfección convertida en virtud. Cada beat, cada scratch, cada giro de plato añade una capa orgánica que hace del set algo irrepetible. El vinilo no fue un simple recurso estético, sino un manifiesto sonoro.

Un formato de día que rompe esquemas

Organizar un festival de música techno en pleno día sigue siendo, para muchos, una apuesta arriesgada. El imaginario colectivo asocia el techno con la noche, las salas oscuras, los clubes subterráneos y la pista de baile infinita que se alarga hasta el amanecer. Sin embargo, LOVEDEATHTECHNO demostró que el techno también sabe brillar bajo el sol, que puede resistir el calor abrasador y reinventarse sin perder su esencia.

Esta fórmula —14 horas y media de música desde primera hora de la tarde hasta la madrugada— no solo permitió a los asistentes disfrutar de una jornada maratoniana, sino que también fomentó un ambiente más abierto y diverso. Familias, grupos de amigos, veteranos de la escena y nuevos adeptos compartieron un mismo espacio sin prejuicios ni etiquetas, unidos por la vibración constante del kick.

Madrid vivió una jornada que quedará grabada en la memoria de todos los que vibraron bajo el sol y las estrellas, rodeados de beats, graves y cuerpos entregados al baile. Un evento que reivindicó el poder del techno para unir, emocionar y resistir. LOVEDEATHTECHNO no es solo un nombre: es una forma de entender la música, de vivirla y de compartirla.

Queda la promesa de que este es solo el principio de una nueva forma de entender la pista de baile. Porque mientras haya ganas de bailar, habrá quien ponga la aguja sobre el vinilo para recordarnos que, al final, todo se reduce a eso: amor, muerte y techno.